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Pelotas de mar
EcologíaMedio Ambiente

Pelotas de mar: de desecho de la naturaleza a recurso sostenible

Para ser precisos, sería apropiado llamarlos residuos de Posidonia oceánica, pero todo el mundo las conoce como pelotas de mar. Estos residuos de forma redondeada, a veces ovalada, salpican las playas de nuestras costas y son indicativos de dos aspectos, uno positivo y otro no precisamente alentador, sobre el estado de la flora marina. Pero ¿qué hacer con estos ovillos una vez que han llegado a la playa? Os presentamos algunas ideas sostenibles y green implementadas por empresas italianas.

Pelotas de mar

Nueva vida para las bolas de mar en nombre de la sostenibilidad

Pelotas de mar, albóndigas de mar, delile, patatas de mar: muchos nombres para indicar lo que en el campo científico se conoce como restos de Posidonia oceánica, una acumulación de fragmentos fibrosos de algas presentes en el ecosistema marino que adquieren una forma redondeada una vez que llegan a las playas debido al oleaje. Su presencia oculta dos aspectos, al menos parcialmente en contraste. Si por un lado su presencia indica una importante pradera de algas, principalmente Posidonia o Zostera cerca de la playa, por otro lado su llegada a la costa en cantidades masivas podría significar que esas praderas están muriendo. En este caso ya no habrá sólo pequeños restos de bolas de mar, sino verdaderos montones que comprometen el baño y apestan la costa con su proceso de descomposición natural.

Con la aplicación del lema “hacer de la necesidad, la virtud” las pelotas de mar se han convertido en protagonistas de algunos proyectos nacidos en suelo italiano que explotan la celulosa presente en ellas y la transforman en productos industriales y agrícolas. El proyecto PRIME – “Posidonia Residues Integrated Management for Eco-sustainability”, por ejemplo, estudia los montones de posidonia y después de su compostaje los transforma en mejoradores de suelos agrícolas, fertilizantes y sustratos para la horticultura y el vivero. En Cerdeña, en cambio, las bolas de mar se han convertido en el principal componente de los paneles aislantes (conocidos como Edimare) que son eficientes desde el punto de vista térmico y acústico y se utilizan en la construcción. Por otra parte, hace unos años, Carta Alga (papel de alga), diseñado para superar el problema de la invasión de algas en la laguna de Venecia y que todavía hoy se utiliza junto con el papel certificado por el FSC para obtener hojas de papel ecológico.

Las pelotas de mar han encontrado un nuevo uso, creando productos sostenibles y ecológicos adecuados para su uso en la vida cotidiana.

Indice Bigot
CulturaEconomía

El índice Bigot, el nuevo método para evaluar el viñedo

El Índice Bigot toma su nombre del agrónomo friulano Giovanni Bigot, que lo diseñó como un instrumento para la medición objetiva de la calidad de un viñedo. Este índice, que es fruto de más de 20 años de investigación, promete ser una herramienta de evaluación para las bodegas, que serán capaces de mantener bajo control la calidad del trabajo en el viñedo.

Indice Bigot

¿Cómo funciona el Índice Bigot?

La premisa del Índice Bigot es conseguir una herramienta de evaluación objetiva basada en mediciones precisas que se lleven a cabo directamente en el viñedo. El índice considera 9 parámetros reconocidos internacionalmente como indicadores de calidad: altura y producción de la pared foliar y su proporción, salud de la uva, edad del viñedo, tipo de suministro de agua, morfología del racimo, biodiversidad de la superficie y del subsuelo.

Cada parámetro tiene un peso diferente dentro del Índice y contribuye a la puntuación final de 0 a 100 que representa la calidad del viñedo. La ventaja del Índice Bigot es que condensa diferentes características en un solo valor. Esto permite una comparación más simple entre diferentes viñedos y entre el mismo viñedo a lo largo de los años.

Cómo nasce el índice Bigot

¿Cómo nace el Índice Bigot?

El índice es el resultado de más de 20 años de investigación y más de 80 mil observaciones realizadas en más de 2000 viñedos de 250 empresas italianas, pero no solo eso. Las mediciones necesarias para generar el resultado son generalmente simples y rápidas de realizar, sin embargo, su valor objetivo daría concreción al valor obtenido por el Índice Bigot.

La herramienta promete ser un método esencial para que las empresas evalúen el trabajo en el viñedo o establezcan objetivos de año en año, además de representar un índice del valor económico de la tierra. También para los consumidores, el Índice Bigot puede representar un indicador de calidad fácil de comprender y que puede indicarse en la etiqueta, obtenido mediante observaciones objetivas realizadas en el viñedo.

calentamiento global
EcologíaMedio Ambiente

El calentamiento global amenaza con acabar con la mitad de los viñedos

El calentamiento global amenaza a los viñedos y a todo el sector vinícola. Según investigaciones recientes que contemplan diversos escenarios, un aumento de temperaturas de entre 2°C y 4°C, afectaría seriamente la producción de vid. En Italia y en otros países productores están en peligro zonas enteras de cultivo. Podría ser necesario renunciar a algunos tipos enteros de viñedos.

¿Por qué el calentamiento global amenaza los viñedos?

Las regiones productoras de vino podrían reducirse drásticamente en los próximos años debido al calentamiento global. A menos que los productores puedan modificar su producción encontrando variedades de vid resistentes a temperaturas más altas, es probable que la pérdida de terrenos alcance cifras vertiginosas.

En una investigación reciente publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los científicos han creado un modelo de 11 variedades diferentes de vides en diferentes escenarios de calentamiento global. Un incremento de 2°C de temperatura haría que el 56% de la superficie actual de viñedos del mundo estuviera en riesgo. La cifra se elevaría al 85% con un aumento de temperatura de 4°C.

¿Cómo salvar el vino de la crisis climática?

La única estrategia para los productores sería abandonar las variedades en peligro y cultivar variedades de vid que pueden soportar temperaturas más altas. En peligro, por ejemplo, estarían las regiones que actualmente plantan pinot noir, cabernet-sauvignon y merlort que tendrían que pasar a la producción de mourvedre o cannonau. No sólo eso, por supuesto.

Pero ¿qué sucede con las regiones que ya cultivan estas variedades? Si es cierto que el calentamiento global abriría nuevas zonas aptas para los viñedos en climas hasta ahora desfavorables como el de Alemania, por ejemplo, varios productores mundiales de vino como Italia, España y Australia podrían sufrir una profunda crisis en el sector. En estos países, el cambio a variedades de vid diferentes puede no ser posible. En Italia, en concreto, un escenario de aumento de las temperaturas hasta los 4°C podría hacer desaparecer el 90% de la superficie dedicada actualmente a los viñedos.

receta Cuz
Carne y embutidosComida

Cuz, un plato eterno y delicioso

El Cuz es una receta antigua que se ha mantenido prácticamente sin cambios, a diferencia de otras muchas que han llegado hasta nuestros días con modificaciones o que tienen orígenes más recientes. Esta exquisitez está hecha a base de años y años de historia y ha mantenido su forma original, envuelta en ese halo de misterio vinculado siempre al mundo antiguo.

Un origen aún incierto

Algunas fuentes vinculan los orígenes del cuz con las primeras poblaciones celtas que colonizaron el valle del Po y las montañas de la Val Camonica. Antiguamente, el plato consistía esencialmente en carne de cordero de la zona cortada en trozos y cocinada en ollas de cobre durante aproximadamente cuatro horas con agua, sal y grasa (con la que se cubría la carne).

Otros creen que este guiso fue importado por una tribu de origen eslavo. Esta teoría se apoya en la etimología del nombre: Cuz deriva de las palabras cutsch (esclavo) y hus, que significa «carne condimentada» El condimento se hacía a base de salvia y, para los menos puristas, con un toque de vino.

¿Receta o preservación de carne?

En realidad, la receta del Cuz está a medio camino entre la preparación de un plato gastronómico y un proceso de conservación de la carne (tal y como se documenta en algunas fuentes que datan del siglo XVIII). En cualquier caso, el plato se preparaba por pastores con el objetivo de no desperdiciar la carne de aquellos animales que habían sufrido daños durante la trashumancia y que tenían que ser sacrificados.

Una vez que se elaboraba el cuz, suponía una verdadera ocasión de celebración para toda la comunidad. Posteriormente, las sobras del guiso podrían almacenarse en recipientes especiales de madera o terracota para luego poder ser reutilizadas en un momento de necesidad para enriquecer la sopa o la polenta.

El secreto es la oveja Corteno

No todos los tipos de ovejas o corderos son buenos para la preparación más tradicional del cuz, de hecho, la receta original requiere el uso de la carne de las ovejas Corteno. Es una raza particular de ovejas, tan antigua como el cuz, y cuyo nombre deriva de su localidad de origen, es decir, Corteno Golgi.

La oveja Corteno es una raza protegida porque está en peligro de extinción y se caracteriza por la ausencia de cuernos, el color blanco del manto y su peculiar hocico corto. Además, esta raza de ovejas apenas supera los 77 cm de altura y 70 kilos de peso.