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Güisqui francés
Aperitivos y LicoresBebida

Güisqui francés: a la conquista del mercado apostando por el producto orgánico

El buen vino que se produce en Francia es muy conocido, pero desde hace ya algunos años el güisqui francés también se está introduciendo en el mercado, concentrándose principalmente en los productos orgánicos, gracias a nuevos elementos de excelente calidad que son capaces de conquistar a un número cada vez mayor de aficionados en todo el mundo.

Güisqui francés

L’exploit del güisqui francés orgánico

Muchos se sorprenden al enterarse de la existencia del güisqui francés, pero hay muchos productores de güisqui en Francia y muchos de ellos han optado por la producción orgánica. De hecho, hay 42 destilerías más allá de los Alpes que producen al menos un güisqui según la Federación Francesa de Güisqui. La historia del güisqui francés, sin embargo, es relativamente corta, teniendo en cuenta que las primeras botellas aparecieron a principios de los años 80.

Francia cuenta con una larga tradición en la producción de licores de excelente calidad como el armañac y el coñac; por lo tanto, no es sorprendente que el güisqui francés pueda conquistar pronto su propia cuota de mercado, aprovechando el tirón de los productos orgánicos. Si añadimos a esto que Francia es también una de las naciones europeas con mayor producción de cereales, todas las piezas parecen encajar.

La filosofía que sustenta la producción del güisqui francés podría ser la de la experimentación y la alta calidad: de hecho, no tendría sentido pensar en competir directamente con zonas de producción histórica como el Reino Unido, Irlanda y los Estados Unidos. La estrategia francesa se orienta más bien a la búsqueda de nuevos aromas y de alta calidad, apoyándose a menudo en materias primas procedentes de la agricultura orgánica. Se estima que para 2020 se abrirán en Francia unas 12 nuevas destilerías preparadas para producir güisqui, con lo que se engrosarán las filas de un sector que tiene lo necesario para florecer.

Mantequilla bordier
ComidaDulces y pastelería

Mantequilla bordier, la favorita de los chefs

La mantequilla Bordier es una joya de la tradición láctea francesa, resultado de una herencia de tres generaciones hasta llegar a Jean-Yves Bordier, uno de los maestros indiscutibles de la mantequilla. Bordier, con su Maison du Beurre proporciona a los chefs de todo el mundo un producto de artesanía fina, elaborado a mano y adaptado a las necesidades específicas de cada cliente.

Mantequilla bordier aromas

El reino de la mantequilla

Francia cuenta con una importante tradición en materia de mantequilla y la razón de esto se explica muy fácilmente: nuestros primos del otro lado de los Pirineos, por razones climáticas, territoriales e históricas, no han tenido la oportunidad de elaborar un aceite de oliva de calidad. Esta carencia, sin embargo, han sido capaces de compensarla con una de las mejores producciones de mantequilla del mundo. Y aquí es donde el nombre de Jean-Yves Bordier brilla en todo su esplendor.

Mantequilla bordier Maison du Beurre

Hijo y nieto de queseros productores de mantequilla, creció con el deseo de convertirse en marinero y se instaló en St.Malo , una famosa ciudad de la costa bretona (e históricamente guarida de piratas y corsarios) para perseguir su sueño. Sin embargo, será aquí donde ceda a la verdadera vocación de la familia comprando una pequeña lechería: La Maison du Beurre, fundada en 1927.

Mantequilla bordier Jean Yves Bordier

A partir de ese momento, se centra en la producción de mantequilla de alta calidad. Los productos Bordier se preparan siguiendo la metodología tradicional y son especialmente apreciados para el amasado manual con herramientas de madera y para salarlas a la volée. Su oferta incluye mantequillas con diferentes puntos de sal y aromatizadas de forma peculiar: desde algas, a vainilla de Madagascar, pasando por chiles y frambuesas.

Mantequilla bordier

Bordier también ofrece a chefs de todo el mundo productos preparados ad hoc, siguiendo sus indicaciones en cuanto a forma, tamaño y punto de sal. La mantequilla Jean-Yves Bordier es un producto codiciado que garantiza un sabor único en la cocina, con ese encanto de antaño, que solo las materias primas de primerísima calidad son capaces de proporcionar a cada plato.

cultivo de ostras Normandía
ComidaDel mar

¿Cómo se cultivan las ostras? Te desvelamos los secretos de la ostricultura

El cultivo de ostras es un arte muy antiguo que se remonta al tiempo en el que los Antiguos Romanos desembarcaron en las costas del norte de Europa y Gran Bretaña. A pesar de que con el tiempo se ha extendido también a otras partes del mundo, incluyendo Italia, y se ha industrializado para dar respuesta a la creciente demanda del mercado, sigue siendo una técnica estrechamente ligada a los propios ritmos y procesos de la naturaleza.

cultivo de ostras

El cultivo de ostras

La técnica de cultivo natural comienza con la fase de captura, en la que se sumergen seis soportes a los cuales las ostras en fase larva se podrán anclar. En la fase larva o naissain, estas minúsculas ostras solamente pueden nadar verticalmente, por lo que llegan transportadas por las corrientes marinas. Tras 18 meses, las pequeñas ostras se trasladarán hacía los parques de cultivo propiamente dichos. Aquí, los moluscos llegarán dentro de unos sacos de maya de plástico llamados poches, y se colocarán en zonas expuestas al oleaje marino. Regularmente, se deberá dar la vuelta a estos sacos de plástico para garantizar así su crecimiento regular, hasta que llegue la fase de clasificación o calibrage.

cultivo de ostras Normandía

A continuación, las ostras se deberán «perfeccionar», y se hará de distinta manera dependiendo de las zonas: En claires, bañeras con agua salobre y agua dulce a la vez, como se hace en la costa occidental francesa; o también, en zonas expuestas al efecto de las olas y de las corrientes, como hacen en la costa de Normandía. Por último, las ostras estarán listas para ser limpiadas en cestas de decantación en las que a menudo se insufla oxígeno para eliminar posibles bacterias tóxicas. Un largo proceso que por su complejidad y esmero recuerda al proceso de elaboración del vino y que, además, da origen a un producto refinado a la par que exclusivo, reservado solo para los paladares más exquisitos.