antibióticos

carne organica pandemia
SaludSeguridad alimenticia

Cómo la carne orgánica podría defendernos de las pandemias

Elegir carne orgánica podría ser la mejor opción para defendernos de las pandemias. La clave está en los antibióticos: su uso generalizado provoca resistencia. El uso desmesurado de antibióticos hace que las bacterias patógenas sean capaces de sobrevivir a su acción, dejándonos indefensos.

carne organica pandemia

Carne para limitar el uso de antibióticos

Para comprender la importancia de la carne orgánica en la lucha contra las pandemias, el Servicio Nacional de Salud británico estima que en 76 países del mundo el uso de antibióticos aumentó en un 65% entre el año 2000 y el 2015. Esto es alarmante debido a que gran parte de ellos se utilizan en la cría de animales, de forma preventiva. Los animales no son tratados con antibióticos para curar una enfermedad, sino con antelación para que no enfermen.

Debido a esta práctica, la cantidad de antibióticos utilizados e introducidos en la cadena alimenticia ha crecido exponencialmente a lo largo de los años, haciéndonos más vulnerables a las bacterias patógenas. La carne orgánica supone una mejor defensa contra las pandemias: las granjas orgánicas, con diferencias según la legislación, normalmente no están autorizadas a usar antibióticos de forma preventiva. Si todas las granjas siguieran esta lógica, la cantidad de estos medicamentos se reduciría drásticamente.

La elección de la carne orgánica es un primer paso en la lucha contra las pandemias, pero la solución al problema de la resistencia a los antibióticos está todavía muy lejos. De todos modos, os aconsejamos mantener al mínimo el uso de estos útiles instrumentos de la medicina.

pollo organico es mas seguro
SaludSeguridad alimenticia

El pollo orgánico es más seguro

Desde el punto de vista de la salmonela, el pollo ecológico es más seguro, según una investigación presentada por la Infectious Diseases Society of America, que ha evaluado a más de 2.700 pollos en los Estados Unidos. El grupo de investigadores ha llegado a la conclusión de que los pollos criados de forma convencional tenían un 10% de posibilidades de estar contaminados con salmonela, mientras que los pollos orgánicos sólo tenían un 5% de posibilidades de estar contaminados. El consejo de los expertos, sin embargo, es no tener miedo: sólo hay que tener un prestar un poco de atención en la preparación.

pollo organico es mas seguro

Pollos ecológicos, antibióticos y salmonela

La idea de que el pollo ecológico es más seguro se ha impuesto entre los investigadores a lo largo del tiempo entre los años 2008 y 2017, en los que se tomaron muestras de miles de aves listas para el consumo. No es nuevo que este animal una vez que se ha sacrificado se contamine con la salmonela, sobretodo por las prácticas comunes en la cocina, tanto en la preparación como en la cocción.

Hay otro aspecto a tener en cuenta además de la contaminación con salmonela: el 55% de los pollos convencionales estaban contaminados por bacterias resistentes a al menos 3 antibióticos, mientras que en el caso de los pollos ecológicos el porcentaje se situaba en torno al 28%. Esto significa que las cepas de salmonela presentes en las aves criadas tradicionalmente pueden ser más difíciles de tratar que otras.

Nkuchia M’ikanatha, coautora del estudio, quiso señalar que el grupo de investigadores no es capaz, a pesar de los resultados, de aconsejar la compra de pollo ecológico o convencional, pero creen que los consumidores deberían estar atentos cuando hacen la compra.

Aunque a primera vista parece que el pollo ecológico es más seguro, el consejo de los expertos es continuar los estudios y ser cuidadosos cuando manipulamos esta carne, cocinándola con la intensidad adecuada. Y nunca, nunca lave el pollo crudo bajo el agua, no sólo es un hábito inútil, sino que incluso puede ser peligroso.

Carne y antibióticos, una relación complicada
Carne y embutidosSalud

Carne y antibióticos, una relación complicada

El sistema alimentario moderno, en particular el de la ganadería intensiva, ha derivado en un perverso mecanismo que corre el riesgo de causar una grave amenaza para los seres humanos y cuya posible solución mantiene ocupados a científicos de todo el mundo. Estamos hablando de la relación entre la carne y los antibióticos, y más concretamente de quienes son su objetivo, las bacterias, que en un período de tiempo relativamente corto han logrado desarrollar una resistencia cada vez más preocupante a estos medicamentos.

Ganadería intensiva

¿Cuál es el motivo de emplear tantos antibióticos? Pues muy simple, superar los límites biológicos de los animales que queremos criar. En el momento en que algo, como por ejemplo un alimento de origen animal, que por naturaleza es poco estandarizable y no sigue las normas del mercado, se ve como un producto que se comercializa con la máxima eficiencia, el objetivo a lograr es simplemente el del máximo rendimiento.

Carne y antibióticos

Es por esto que, especialmente en la agricultura intensiva del otro lado del océano, el ganado se alimenta con cereales, que normalmente no son lo más adecuado para estos animales. De todos modos, si se consiguen mantener a raya las posibles consecuencias negativas con dosis bajas y prolongadas de antibióticos, estos cereales se vuelven muy efectivos para reducir el ciclo de producción. Otra variable a tener en cuenta es la gran densidad de ganado dentro de los establos, lo cual aumenta exponencialmente el riesgo de contagio. En este caso, la solución sigue siendo también el uso de antibióticos en dosis blandas..

Cuestión de selección, baby!

Estas prácticas ganaderas tienen consecuencias varias: por un lado, un organismo libre de enfermedades se vuelve inmediatamente más eficiente, aumentando así la velocidad de crecimiento, especialmente en el caso de la avicultura. Por otro lado, sin embargo, si suministramos estos medicamentos en dosis bajas pero de manera frecuente, no será suficiente para eliminar por completo estos microorganismos, sometiéndolos a una presión selectiva que posiblemente dará lugar a una cepa de bacterias resistentes a ese medicamento en cuestión. Esto implica que para erradicar la enfermedad la próxima vez, será necesario usar una mayor cantidad de antibióticos, desencadenando así un círculo vicioso en el que la selección desempeña el papel de ama y señora, generando una amenaza frente a la que ya no podemos seguir indiferentes.

Carne y antibióticos, una relación complicada

Tomemos como ejemplo el primer antibiótico que existe, la penicilina: se introdujo en 1943 y dos años después comenzaron a aparecer las primeras cepas resistentes. En 1972 se introdujo la vancomicina, los primeros signos de resistencia comenzaron a aparecer en 1988, dieciséis años después y finalmente la Daptomicina, que se presentó en 2003, y vio como sus adversarios ya sobrevivían en menos de un año. Se estima que 50.000 personas en Estados Unidos mueren cada año debido a infecciones incurables. En este contexto, surge el problema de los antibióticos utilizados en las explotaciones ganaderas, que contribuyen a la propagación de cepas cada vez más resistentes entre los animales, con la esperanza de que no se manifiesten casos evidentes de zoonosis.

¿Hay alguna solución?

Es necesario hacer algunas puntualizaciones: en Europa, las regulaciones de producción ganadera son muy estrictas acerca del uso de antibióticos como aceleradores del crecimiento, estando prohibidos en muchos casos, y lo mismo ocurre con las hormonas. Por otro lado, la ganadería ecológica puede que no sea la panacea que nos imaginamos ya que los controles, de hecho, no son tan exhaustivos como se cree. Por ejemplo, las granjas avícolas en Italia han estado bajo el punto de mira de Compassion in World Farming (Ciwf), una organización sin fines de lucro cuyo propósito es monitorear el estado de salud de los animales de granja y evitar que apliquen el sistema intensivo. Para empeorar aún más la situación, existe un informe del Ministerio de Salud italiano que registra niveles preocupantes de resistencia a los antibióticos en sus propios pollos. De las 709 muestras tomadas, alrededor del 12% dieron positivo en Salmonella, mientras que alrededor del 95% dieron positivo en E.Coli. Annamaria Pisapia, presidenta de Cifw Italia, declaró que «el uso excesivo de antibióticos en granjas de pollos es necesario porque las defensas inmunológicas de los animales se reducen extremadamente debido a la selección genética y a las condiciones de crianza, incluyendo la altísima densidad de las granjas».

antibioticos carne Europa
Carne y embutidosNoticias

Menos antibióticos en nuestras carnes

Acabarán menos antibióticos en la carne que consumimos, y todo gracias a un acuerdo alcanzado en Europa para la regulación de su uso en granjas. Esto no significa, sin embargo, un recorte en la seguridad alimentaria, sino una limitación en el uso preventivo de estos medicamentos.

antibioticos carne Europa

Europa recorta los antibióticos en granjas

El tema de los antibióticos en la carne es un asunto bastante espinoso, en el que chocan aspectos de lo más problemáticos: por un lado, las necesidades económicas y productivas de los ganaderos, y por el otro, la protección de los consumidores finales. Sin embargo, parece que Europa ha tomado la decisión más sensata, poniendo límites solo al uso profiláctico de antimicrobianos, es decir, los que tienen solo fines preventivos. El uso de antibióticos solo será posible si el veterinario lo ha indicado en respuesta a la manifestación de enfermedades.

antibioticos carne Europa

Esto dará como resultado una reducción de estas sustancias en las carnes europeas, y consecuentemente en nuestras mesas, pero también evitará un fenómeno mucho más preocupante. De hecho, el uso masivo de estos medicamentos puede dar lugar a casos de resistencia a los antibióticos, es decir, la aparición de cepas bacterianas más resistentes, inmunes a los antibióticos normales actualmente en el mercado. En resumen, se trata de una resolución, que parece tener más implicaciones positivas que negativas, asique ¡Por fin un paso en la dirección correcta!