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Alimentar el planeta desde el espacio
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Alimentar el planeta, desde el espacio el secreto para producir alimentos desde el aire

Este es un proyecto de hace más de 50 años que hoy en día podría ser la clave para alimentar al planeta produciendo alimentos desde el aire. ¿Ciencia ficción? No, es una vieja idea de la NASA para alimentar a los astronautas durante los viajes espaciales, metida en un cajón durante medio siglo y ahora en los proyectos de varias nuevas empresas.

Alimentar el planeta desde el espacio

Cómo producir alimentos desde el aire

¿Cómo se puede alimentar el planeta produciendo alimentos desde el aire? Gracias a una vieja idea de la NASA. La agencia espacial americana había imaginado utilizar la capacidad de determinadas bacterias para producir alimentos desde el aire durante largos viajes espaciales. Se llaman hidrogenótrofos y son microorganismos que pueden producir proteínas usando CO2 y energía del hidrógeno. A diferencia de las plantas, no necesitan la luz solar y hay varias empresas que las imaginan como una solución para alimentar al planeta en el futuro de forma sostenible, poniéndolas en el centro de un sistema de economía circular.

La idea sería producir hidrógeno usando electricidad de fuentes renovables y usar bacterias para producir proteínas y absorber CO2. Una vez producidas, estas proteínas podrían declinarse en cualquier tipo de carne artificial, a la que, sintéticamente, sería posible atribuir propiedades nutricionales y sabores específicos. Considerando su capacidad de absorber dióxido de carbono, esto podría suponer un punto inicial importante en muchos procesos de producción, proporcionando la base para una economía circular generalizada capaz de alimentar el planeta de manera sostenible.

Ya hay varias compañías que planean utilizar esta tecnología biológica, incluyendo NovoNutrients y AirProtein, que están desarrollando sistemas para extraer alimentos del aire. Producir proteínas de esta manera podría iniciar un sistema virtuoso capaz de equilibrar las emisiones de CO2 de muchos sectores productivos, transformando lo que hasta ahora se considera un residuo peligroso en un recurso. Según algunos expertos, si se optimizara un sistema de producción de este tipo, también se podría obtener un impacto carbónico negativo, es decir, se utilizaría más dióxido de carbono del que se produce. Un resultado que podría alimentar al planeta y tener excelentes efectos ambientales. ¿Quién hubiera pensado que una posible solución a un problema tan terrenal como la producción de alimentos podría venir del espacio?