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Porciones pequeñas para comer mejor: lo dice un estudio

Acostumbrarse a comer porciones pequeñas puede cambiar nuestra idea de lo que es una porción "normal" con el tiempo. Un estudio demuestra que, al elegir porciones pequeñas, podemos modificar nuestra dieta sin esfuerzo. Todo un llamamiento a la industria alimentaria.

Acostumbrarse a comer porciones pequeñas con el tiempo podría cambiar nuestro concepto de porción «normal» y ayudarnos a comer de forma más saludable, sin grandes cantidades de alimentos y sintiéndonos satisfechos. Este es el resultado de un estudio de la Universidad de Liverpool publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Porciones pequeñas

Porciones más grandes

Elegir porciones más pequeñas puede ayudarnos a cambiar nuestra percepción de lo que es una porción «normal» y ayudarnos así a alimentarnos de manera más equilibrada. Durante el siglo pasado, las porciones de alimentos que están en el mercado, especialmente en los supermercados, han ido aumentado constantemente. Si alguien ha tenido la oportunidad de comprar ciertos productos en los supermercados de EE. UU. sin duda se habrán encontrado con superpaquetes como el temido tetrabrick de leche de un galón americano (3.7 litros).


De acuerdo con psicólogos y nutricionistas, la tendencia a la sobrealimentación pasiva, es decir, la tendencia a tomar más nutrientes de los necesarios de forma involuntaria, también se debe en parte a la idea de lo que consideramos una porción «normal». De hecho, esta porción a menudo es más de lo que nuestro cuerpo necesita.

Porciones grandes

Un experimento en tres pasos

Investigadores del Instituto de Psicología, Salud y Sociedad de la Universidad de Liverpool querían probar esta hipótesis. En una primera fase del experimento, a una serie de personas se les ofreció una comida compuesta por una quiche y ensalada en porciones de diferentes tamaños: pequeñas y grandes. Para no revelar el verdadero objetivo de la investigación a los participantes, se dijo que el experimento estaba dirigido a investigar los efectos de los alimentos en el estado de ánimo. El mismo día, a los mismos participantes se les ofreció la misma comida, pero esta vez los sujetos podían servirse ellos mismos y elegir una porción a su gusto. En la tercera fase del experimento, que tuvo lugar una semana después, se les preguntó a los participantes cuál era su porción favorita de quiche y ensalada.

Porciones experimento

Los resultados mostraron que las personas a las que se les sirvieron porciones pequeñas en realidad cambiaron su percepción de lo que era una porción «normal» de comida. Las personas en cuestión eligieron porciones reducidas de forma autónoma, lo que sugiere la posibilidad de que puedan repetir esta elección en el futuro.

Pequeñas porciones para contrarrestar el exceso de consumo

Según el investigador Eric Robinson, la reducción de las porciones actualmente disponibles en el mercado podría ser una forma efectiva de reducir la ingesta excesiva de alimentos y reducir la obesidad en la población. Para Robinson, de hecho: «Si las porciones de los productos en el mercado fueran más pequeñas, la gente podría recalibrar lo que considera normal y terminar reduciendo la cantidad de alimentos que decide ingerir».

Pequeñas porciones consumo

Sin embargo, a partir de los resultados, no está claro cómo puede perdurar en el tiempo el efecto de las porciones pequeñas. Los investigadores señalan que el efecto fue más pronunciado el día después de la primera toma y menos marcado una semana después. Sin embargo, si las porciones pequeñas fueran una realidad generalizada y constante, probablemente la ingesta excesiva de alimentos se reduciría en gran medida.

Denis Venturi
Laureato in Scienze Politiche e Comunicazione Pubblica, ha lavorato in radio e nel tempo libero si dedica alla scrittura creativa. Da sempre appassionato di cultura, scienza e tecnologia è costantemente a caccia di nuove curiosità in grado di cambiare il mondo in cui viviamo.