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La misteriosa ballena que toca jazz

Una misteriosa ballena que toca jazz. Las gélidas aguas del océano Ártico resuenan con articuladas voces, obra de esta esquiva ballena, comparables a la música jazz.

La misteriosa ballena que toca jazz no es otra que la ballena de Groenlandia, una especie que es aún poco conocida y poco estudiada debido a su constante permanencia en gélidas aguas de difícil acceso.

ballena jazz

El músico de jazz de los océanos

El océano está lleno de maravillas y decriaturas con habilidades extraordinarias. Entre todos ellos, se sabe que los cetáceos son habilidosos cantantes, capaces de producir voces y melodías fascinantes. Sin embargo, los estudios especializados realizados hasta ahora habían demostrado que, normalmente, las canciones de ballenas y delfines siguen patrones bastante simples y repetitivos. Pero esto no se aplica a la ballena de Groenlandia. Al principio, los expertos supusieron que este cetáceo seguía un comportamiento similar al de las ballenas jorobadas, pero un estudio reciente realizado por la bióloga Kate Stafford de la Universidad de Washington ha refutado esta hipótesis.

ballena océanos jazz

El motivo del error está en los hábitos de estas ballenas que, a diferencia de otras especies, no realizan migraciones periódicas en aguas templadas, por lo que la observación y análisis de su canción es un tema complejo. La estancia en los inaccesibles mares árticos de estos fascinantes animales y su hábito de cantar, de hecho, en pleno invierno, han dificultado mucho poder estudiarlos… ¡hasta ahora! Las nuevas tecnologías han permitido que Kate Stafford y su equipo realicen mediciones de sonido durante un largo periodo de tiempo, revelando una fascinante realidad. Las ballenas de Groenlandia, en comparación con otros cetáceos, emiten voces que, debido a su variedad y complejidad, pueden asociarse con la música jazz. Si las ballenas jorobadas tocan Mozart, ¡las ballenas de Groenlandia sin duda prefieren a Louis Armstrong y Miles Davis!

Durante el estudio, se recopilaron datos desde 2010 a 2014 en el gélido estrecho de Fram, entre Groenlandia y las Islas Svalbard. Lo que se ha observado es que las canciones de estos cetáceos tienen una duración que va desde los 45 a los 90 segundos y se repiten durante todo un día. Su complejidad es increíble: con sonidos que van desde agudos silbidos hasta estallidos que recuerdan el crujido del hielo. Además, a menudo son de lo más variados dando lugar a un articulado repertorio de melodías en constante cambio. Aprender la complejidad y variedad del canto de estas ballenas, aún poco conocidas, podría ser la clave para abrir una ventana a su fascinante mundo de escarcha, oscuridad y sonidos. Otro magnífico ejemplo de cómo el reino animal nunca dejará de maravillarnos.

Fabrizio Inverardi
Chitarrista, motociclista, da sempre appassionato di scienza, tecnica e natura. Sono laureato in Psicologia del Lavoro e della Comunicazione. Curioso per natura amo i viaggi, il buon vino e scoprire cose nuove. Da qualche anno nel settore del marketing digitale e della comunicazione.