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La historia genética de las manzanas

Un grupo de investigadores ha reconstruido el árbol genealógico de la manzana, desde Oriente hasta América del Norte, pasando por la antigua Ruta de la Seda.

¿De dónde vienen las manzanas que encontramos en los mostradores de los mercados? ¿Han sido siempre así desde la antigüedad? En un estudio publicado en Natural Communication, un grupo de investigadores estadounidenses y chinos analizaron las características genéticas de algunas variedades de manzanas y reconstruyeron su árbol genealógico conectando América del Norte con China. Se analizaron 117 variedades, entre las cuales se incluían 24 variedades de manzanas silvestres provenientes de América del Norte y China, así como otras variedades más antiguas o comunes.

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Desde el Lejano Oriente hasta nosotros

Un ejemplo, según informa The Guardian, es el de Malus domestica: esta especie proviene de un tipo de manzanas silvestres de Asia llamado Malus sieversii que crece tanto en la región de Xinjiang, en el noreste de China, como en Kazajstán, aunque son dos tipos distintos ya que las primeras nunca han sido cultivadas. Y es precisamente en Kazajstán, según el estudio, donde se hunden las raíces de la manzana común. En cuanto a los datos de la investigación, el 46% del genoma de las manzanas modernas fue transmitido por la M. sieversii de Kazajstán, mientras que un 21% proviene de la variedad silvestre europea y el 33% restante sería de origen desconocido.

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Investigaciones previas sugieren que este tipo de manzanas se trajeron a Europa a través de la Ruta de la Seda. Durante siglos, esta ruta fue el único vínculo entre Oriente y Occidente, permitiendo a los comerciantes traer productos desde muy lejos. Tampoco es una locura pensar que esta variedad de manzanas haya llegado a través del comercio y que luego se haya plantado y cultivado en Europa. Esta no fue, sin embargo, la única dirección que tomó, ya que desde Kazajstán se trasladó también hacia el este, entrando en contacto con las manzanas chinas, que eran más pequeñas y dulces.


Selección genética durante miles de años

Tal y como apunta el estudio, una primera fase de la selección genética de la planta se realizó inconscientemente durante miles de años. Los productores de la época apuntaron a cultivos que se adaptaban a su territorio y clima, eliminando aquellos que no podían ser cultivados. Posteriormente, entramos en una fase de selección genética más enfocada hacia algunos rasgos concretos, también cruzando diferentes plantas. Actualmente, los últimos descubrimientos en el campo genético han abierto el camino no solo a la edición genética capaz de eliminar defectos en el ADN, sino de reconstruir la historia de una variedad de plantas. Sobre todo, somos capaces de entender cómo la mano humana ha estado involucrada en el proceso evolutivo de los cultivos modernos de otros productos como los tomates, los melocotones o el arroz, sin necesidad alguna de tecnología punta.

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El caso de M. doméstica

Tomando el caso específico de M. doméstica, este tipo de manzana es el más importado en las regiones con clima templado. La variedad de la que deriva, Malus sieversii, se cultivó entre 4000 y 10000 años atrás en las laderas de las montañas Tian Shan. Es la madre de esta especie, ya que mediante un proceso de hibridación o introgresión, que es la unión de los genes de un grupo genético distinto a otro nacido de la hibridación, se une a otras variedades procedentes de Siberia, el Cáucaso o de Europa.

El sabor, la forma y el color de una manzana son el resultado de todos los cruces que han tenido lugar durante miles de años y este tipo de investigación también abre la posibilidad de modificar las variedades que conocemos hoy en día, y mejorar así ciertas características al cruzarlas con variedades similares para compensar algunos posibles defectos genéticos.

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Carlotta Pervilli
Laureata in Storia, ma appassionata di giornalismo. Disorientata tra conflitti mondiali e ambiente, resta certa solo di una cosa: l’essere curiosa.