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Frutarianos: aclarémonos todos un poco

Frutarianos: aclarémonos todos un poco

Se ha oído hablar de ellos durante años, algunos lo consideran una moda y otros un estilo de vida propio y genuino. Hasta el mismísimo Steve Jobs lo intentó durante un tiempo y Ghandi la siguió durante más de cinco años.

Partamos una fría definición enciclopédica: el frutarianismo es una práctica que abarca otras prácticas alimentarias que comparten el consumo prevalente o exclusivo de fruta. En otras palabras, los frutarianos son los que comen fruta. Sus motivaciones pueden ser diferentes, y también son muchas las formas en que se puede practicar este tipo de dieta, desde el frutariano puro hasta el que decide comer tan solo manzanas.

El hombre frugívoro

Antes que nada, hay que aclarar un poco los términos. Como dice el sitio web de Fruttariani Italia: «El término frutarianismo indica un consumo de fruta genérico; por lo tanto, frutívoro es alguien que come fruta». Sin embargo, en esta definición podríamos encajar muchos, pero aquellos que han decidido comer exclusivamente de esta manera son conocidos como frutarianos y su modelo de alimentación le han llamado frutarianismo.

Los partidarios de esta dieta indican que los orígenes de la dieta del ser humano son frugívoros, una teoría que la ciencia rechaza ya que señala a nuestros ancestros como omnívoros. Por otro lado, la naturaleza de esta dieta, como ya hemos mencionado, es realmente variada.

Un ejemplo es la dieta sin mucosas, creada por Arnold Ehret, basada en algunas teorías de medicina alternativa que señalan la fruta como el único alimento capaz de prevenir la formación de estas sustancias, muy dañinas para el organismo.

Para los alimentos implicados en esta dieta, también suelen considerar el crudismo, una dieta particular que excluye cocinar la comida, en este caso en concreto hablaríamos de crudismo frutariano.

Pero el punto álgido de esta dieta es probablemente la variante de esta dieta que se basa exclusivamente en el consumo de manzanas, una fruta considerada por algunos como específica de la especie humana.

Frutas, frutos y falsas frutas

Llegados a este punto, hay una distinción importante que debemos hacer: no todas las frutas son iguales, y los frutarianos en general comen frutos, por lo tanto, están incluidos también esos que erróneamente consideramos verduras u hortalizas. Incluso los plátanos y ciertos cítricos, técnicamente desprovistos de semillas y, por lo tanto, no considerados frutas, se incluyen en la dieta frutariana. Hay incluso una lista, tal y como informa la wikipedia, en la que los categorizaron:

  • Frutos dulces (manzana, pera, melocotón, plátano, kiwi, etc.)
  • Frutos amargas (karela, pomelo, naranjo moruno, etc.)
  • Frutos picantes (chile, etc.)
  • Hortalizas (berenjena, calabaza, calabacín, tomate, pimiento, pepino, etc.)
  • Frutos grasos (oliva, aguacate, durio, etc.)
  • Frutas ácidas (limón, cedrón, lima, etc.)
  • Frutas con almidón (plátano, etc.)
  • Vainas de frutas (algarroba, frijoles, guisantes, habas, etc.)
  • Frutos secos (nuez, almendra, etc.)

También se incluyen los falsos frutos, como los higos, de los que ya te habíamos hablado en otro artículo, pero se excluyen las partes vitales de la planta que sí se consumen en la dieta vegana.

Por desgracia, también hay algún que otro riesgo

No hay muchos estudios clínicos que respalden esta dieta, cuyas profundas restricciones la hacen a veces más insidiosa que el régimen vegano. Esto no significa que sea peligroso en sí mismo, sino que el riesgo de no asimilar ciertos nutrientes importantes es bastante alto.

El Programa de Promoción de la Salud, dirigido por la Universidad de Columbia, enfatiza que dicha dieta puede causar deficiencias de calcio, proteínas, hierro, zinc y vitamina D, sin mencionar los ácidos grasos esenciales y la vitamina B12. Esta última, en particular, no se puede encontrar en ninguna fruta, por lo que se recomienda encarecidamente a quienes sigan esta dieta que tomen suplementos vitamínicos.

La información contenida en este artículo está destinada únicamente a fines informativos y divulgativos y no debe entenderse de ninguna manera como un diagnóstico, pronóstico o terapia para sustituir a cualquier fármaco en curso. Bajo ninguna circunstancia, reemplace a un médico especialista. El autor y el sitio rechazan cualquier responsabilidad con respecto a cualquier reacción no deseada.


Matteo Buonanno Seves
Matteo Buonanno Seves
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Un giovane laureato in Scienze Gastronomiche con la passione per il giornalismo e il mai noioso mondo del cibo, perennemente impegnato nel tentativo di schivare le solite ricette e recensioni in favore di qualcosa di più originale.
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