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Diferencia entre las grasas saturadas y las insaturadas

La diferencia entre las grasas saturadas e insaturadas es un simple enlace en una molécula, pero cambia radicalmente su impacto en la salud.

Descubriendo la diferencia entre las grasas saturadas y las insaturadas se puede entender por qué, cuando hablamos de “grasas”, no se puede hablar en general. Un solo enlace dentro de una molécula puede marcar la diferencia, cambiando las propiedades de un compuesto y su impacto en nuestra salud. Esto es lo que debéis tener en cuenta.

Grasas saturadas

Para comprender la diferencia entre las grasas saturadas y las insaturadas es útil definir, en primer lugar, lo que es una “grasa”: técnicamente se conocen como lípidos y están formados por ácidos grasos, largas cadenas de carbono unidas a un grupo carboxílico. En otras palabras, es la forma más eficiente con la que nuestro cuerpo (y el de muchos otros organismos vivos) almacena energía.
A menudo oímos hablar de la diferencia entre las grasas saturadas y las insaturadas, pero en realidad hay varios tipos. En cualquier caso, empecemos con los ácidos grasos saturados: pueden ser tanto de origen animal como vegetal, suelen presentarse en el estado habitual y entre los más importantes hay:

  • ácido araquico
  • ácido butírico
  • ácido mirístico
  • ácido caprílico
  • ácido palmítico

Como hemos anticipado, la característica que resume la diferencia entre las grasas saturadas y no saturadas está en los enlaces dentro de las moléculas: los ácidos grasos saturados de hecho no tienen ningún doble enlace dentro de ellos.

Grasas insaturadas

Continuando con los diversos aspectos de la diferencia entre las grasas saturadas e insaturadas, es útil tener en cuenta que estas últimas tienden a ser siempre líquidas. Su característica es tener uno o más enlaces dobles entre los átomos que forman las largas cadenas de la molécula de grasa.
Antes de entrar en el fondo de las cuestiones relacionadas con el bienestar, hay que reiterar que no existe un alimento peligroso en absoluto, sino la cantidad adecuada de cada producto y las dosis recomendadas: en el caso de las grasas saturadas e insaturadas, las primeras no deben aportar más del 10% de las calorías en un día, el resto, en la fracción de lípidos, deben ser aportadas por las grasas insaturadas.
También es importante tener en cuenta que los ácidos grasos de esta categoría se dividen a su vez en dos grupos principales: ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados, dependiendo del número de dobles enlaces dentro de la molécula. Entre los primeros encontramos, por ejemplo

  • ácido oleico
  • ácido gadoleico
  • ácido cetoleico
  • ácido palmitoleico

Entre  los poliinsaturados en cambio hay:

  • ácido estaeridónico
  • ácido linoleico
  • ácido araquidónico
  • ácido linolénico

En términos de impacto en el bienestar, entre las grasas insaturadas encontramos grasas esenciales como el omega 3 y el omega 6, que son importantes para nuestra salud. En resumen, es bueno no demonizar ninguna categoría de alimentos, pero tampoco hay que exagerar con las grasas, sobre todo las insaturadas, prefiriendo las grasas vegetales.

REDAZIONE
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