Diferencias entre el té verde y el té matcha
Para hacer frente a las diferencias entre el té verde y el té matcha, es necesario precisar en primer lugar un aspecto importante: se trata de dos productos que tienen el mismo origen, al menos en lo que se refiere a la materia prima. Ambos derivan de la Camelia sinensis, la llamada «planta del té». Hay otros factores que los distinguen, entre ellos los siguientes.
Té verde
El té verde atraviesa un período de crecimiento más largo, en el que la planta y sus valiosas hojas se mantienen al sol. Una vez que se han cosechado, las hojas se secan y se utilizan más o menos picadas, – esta es una diferencia entre el té verde y el té matcha - normalmente en las infusiones. El té verde es una bebida muy saludable, rica en sustancias antibacterianas y antiinflamatorias; además de ser excelente para el cerebro y la higiene dental. Al igual que el té común, gracias a la combinación de tiamina y cafeína, actúa también como estimulante y activa el metabolismo. También puede tener aplicaciones cosméticas, ya sea como envase o dentro de productos de diverso tipo.
Té matcha
Como hemos mencionado anteriormente, la principal diferencia entre el té verde y el té matcha no tiene que ver con su origen, ya que se trata de dos productos de la misma planta. Existen diferencias en los métodos de cultivo. El té Matcha está hecho de plantas cultivadas en áreas con mucha sombra para estimular la producción de clorofila y aminoácidos. Las hojas se cosechan antes y no sufren el mismo nivel de secado, además éstas se reducen a polvo. El resultado es un producto con propiedades nutricionales más consistentes - considerando que la hoja en polvo se consume directamente - pero esencialmente con los mismos beneficios para la salud. En el paladar, el té matcha resulta más envolvente y a veces mantecoso.
