Cédric Grolet y la nueva forma de hacer postres
El repostero Cédric Grolet está definiendo la nueva forma de hacer postres en todo el mundo, comenzando por París. Ha recibido numerosos premios tanto a nivel nacional como internacional, pero lo más importante es que está redefiniendo la confitería como un ejercicio de meticulosidad y sabor. Todo esto se resume en uno de sus postres más famosos y representativos, una auténtica obra maestra de la repostería: el pastel Cubo de Rubik.
Entre genio y locura
Dinara Kasko e Isabella Potì son dos chefs reposteras que de las que se ha hablado mucho en los últimos años, pero Cédric Grolet, podríamos decir que ha sido el primero en dar un paso en firme hacia la revolución de los postres. Su método, que muchos definirían entre el genio y la locura, está hecho a base de metodología estricta, impecables estudios y máxima precisión.
«Empiezo por el diseño - explica el repostero - tengo toda una base de datos con todos mis dibujos de lo que tengo pensado crear en los próximos días y en los próximos años.» Será tarea del sous-chef el traducir esos modelos bidimensionales a dulces tridimensionales en los que comenzar a trabajar. El primer diseño nunca es el mismo que el del postre ya terminado, explica Grolet, pero de esto se trata precisamente, se construyen paso a paso tras un montón de horasde estudio.
Estamos hablando de postres, como en el caso del famoso Cubo de Rubik, que deben solicitarse con 48 horas de antelación en el restaurante, para que todo se pueda preparar a tiempo. Pero no es solo una cuestión de forma, sino también de sustancia, basta fijarnos en su lema: "la fantasía los hace entrar, pero son nuestras delicias lo que los hace regresar".
